Mostrando entradas con la etiqueta trail. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta trail. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de septiembre de 2016

I Trail Valle de Samuño - Clínica Nalón Dental 2016

Somos gente inquieta, así que era cuestión de tiempo que quisiéramos probar cómo sería estar al otro lado. Ya desde muy pronto hubo conversaciones al respecto, pero como fieles seguidores de Quevedo no queremos enrollarnos y vamos a hacerlo breve (y esperamos que, por tanto, dos veces bueno).
A principios de este año, bajo el auspicio del Ayuntamiento de Langreo, se decidió comenzar con los trámites para organizar una carrera de montaña dentro del concejo. La zona que consideramos más idónea fue el Valle de Samuño, ya viejo conocido en nuestros entrenamientos. Los motivos eran varios: se trata de la zona más verde del concejo (de hecho está incluida en el Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras), siendo además la más agreste (el techo del municipio está en esta zona) y cuenta con el aliciente de tener un rico patrimonio industrial convenientemente recuperado y visitable en el formato de Ecomuseo. De esta manera podíamos tener una carrera interesante desde el punto de vista deportivo, paisajístico e incluir un punto cultural y diferenciador.


La búsqueda del recorrido no fue sencilla. A grandes rasgos la idea era subir al Cogollu y mantenerse en la línea de cumbres hasta bajar hacia el valle para entrar por el Socavón Emilia y aparecer en la plaza del Pozo San Luis (Ecomuseo Valle de Samuño) donde se situaría la meta. Para ello fue necesario contar con el beneplácito del Ayuntamiento, propietario del Ecomuseo, y de Tragsa, empresa encargada de su gestión. Una vez logrado, varios miembros del grupo, entre los que se encontraba gente de la zona, trabajaron duro para conseguir un recorrido que apenas pisase asfalto, hormigón o pistas y que tuviera un toque montañero con alguna subida de las de manos a las rodillas. En otras palabras: sacarle todo el partido posible a la zona para lograr un recorrido de longitud intermedia y lo más duro posible sin ser rebuscado. Simplemente lo que nos gusta encontrar en las carreras a las que vamos.


Con el recorrido ya bastante refinado nos pusimos manos a la obra con otras tareas mucho más prosaicas pero igual de importantes para que la carrera pudiera celebrarse: tramitación de permisos, diseño gráfico, desarrollo de la web, búsqueda de patrocinadores y colaboradores y otras muchas tareas que sería aburrido detallar pero que resultaron imprescindibles. Pese a ser un trabajo duro y que no estuvo exento de cierta tensión, fue bonito ver cómo para cada tarea siempre aparecía alguien que hacía/tenía o conocía a alguien que hacía/tenía para resolver el problema.
Así, antes de lo que nos hubiera gustado, llegó agosto y casi se nos cae el alma a los pies cuando vimos el estado del recorrido (y todo lo que estaba aún pendiente, sobre todo aquellas tareas que por motivos logísticos se tuvieron que demorar): completamente cubierto de todas las clases de maleza que uno se pueda imaginar. Pero, una vez más, había alguien que sabía desbrozar y no sólo disponía de las herramientas necesarias sino también de una gran motivación para ello.


La última semana fue bastante intensa. Suena a tópico pero es cierto: no te puedes imaginar la cantidad de trabajo que implica organizar una carrera hasta que te pones a ello. Además, el estrés generado por las ganas de hacerlo lo mejor posible hizo difícil conciliar el sueño muchas noches a varios miembros del grupo, que aprovecharon los desvelos para adelantar faena...
Y, por fin, llegó el gran día. Antes de amanecer, a eso de las 6 de la mañana, cada responsable comenzaba la revisión de su tramo y a partir de las 7 la plaza del Pozo San Luis recibía el día con un inusual ajetreo: organizadores, voluntarios, corredores...
A las 9 de la mañana los nervios llegaron a su punto álgido cuando, tras el sonido de una jaula de mina comenzaron los acordes de Highway Star de Deep Purple que serviría de salida a la prueba. Los corredores se lanzaron a por el recorrido que comenzaba con una dura cuesta de asfalto para estirar el grupo.


Ya desde el primer momento Martín Álvarez Espinar se postuló como un serio candidato a la victoria final intentando obtener una ventaja en la Ruta de los Molinos, pero el resto de rivales no le dejaron escapar. La subida al Cogollu, techo de la prueba, se hizo a buen ritmo, siendo Martín el primero en pasar por el pico y llevándose de esta manera el premio correspondiente.
La sucesión de picos llevó a los corredores a la (permitidnos la licencia) ya legendaria subida de El Repechón, una dura rampa para alcanzar el Picu Les Cruces donde muchos optaron por utilizar incluso las manos para ayudarse.
El recorrido se mantiene por la línea de cumbres para alcanzar el Mayáu Miguel, donde existía un avituallamiento a continuación del cual comenzaba la primera bajada importante del día.
En el tramo posterior, antes de la ascensión al último pico del día el cántabro José María Valdés Gallo tomó el liderato pasando destacado por la capilla pero su ventaja no fue suficiente y, nuevamente, Martín le superaría para no volver a abandonar la primera posición.
En la espectacular bajada de La Jaula, bautizada así en homenaje al entorno minero en que se celebra la prueba, los corredores tomaron importantes riesgos, llegando a la boca del Socavón Emilia con las posiciones ya muy definidas. Tras el kilómetro de galería y los casi 200 escalones para volver a la superficie, un exultante Martín atravesaba la plaza del Pozo San Luis para detener el crono en unas espectaculares 2h y 18' que estamos seguros serán difíciles de batir.


Por su parte José María Valdés Gallo terminaría cediendo un minuto y diez segundos, cosechando una gran actuación. La tercera plaza sería para Eduardo Collado García, a seis minutos y medio del ganador.
La carrera de chicas comenzó con un duro duelo entre Sonia Amat Valero y Ana Cristina Aguado Mori, que pasaría primera por el Cogollu ganando el premio a la primera mujer en alcanzar la cumbre. Posteriormente Sonia se colocaría de lider y con un fuerte ritmo iría abriendo hueco hasta la meta, donde aventajó a Ana Cristina por unos catorce minutos.


Poco a poco fueron llegando el resto de participantes, protagonizando escenas de todo tipo: padres con sus hijos, algunos con sus perros, y, cada vez, más extenuados. También destacar las llegadas de amigos del grupo y, como no, de integrantes, ex-integrantes y allegados... Como organización nos supuso una alegría que todos los corredores consiguiesen superar el corte de entrada al túnel que venía impuesto por los horarios del Ecomuseo.



Con la llegada del último corredor y los escobas se dio por finalizada la prueba y se procedió a la ceremonia de entrega de premios bajo el castillete del Pozo San Luis, contando con unos auténticos cascos de minero para el atrezzo.



Ya sólo faltaba dar cuenta de la abundante espicha y recoger todo aquello para dar por concluido el I Trail Valle de Samuño - Clínica Nalón Dental que nos deja un gran sabor de boca y que esperamos repetir el próximo año.
Y, cómo no, imposible terminar sin dar las gracias a los corredores, que dáis sentido a todo esto, a los voluntarios, cuya labor nunca podríamos pagar y a los patrocinadores y colaboradores, sin los cuales este proyecto no hubiese podido convertirse en realidad. ¡Ah! Y al Nuberu por esperar hasta el martes para venir a visitarnos.


jueves, 31 de marzo de 2016

Trail Blanco de Valgrande Pajares por David

El 19 de marzo a las 17.00 horas se celebró el I Trail Blancu en la estación de Pajares la que creo que era la primera carrera por montaña sobre nieve que se celebraba en Asturias.
Yo iba con mucha incertidumbre, ya que nunca había corrido sobre nieve y también tenía dudas sobre si podría terminar bien la carrera o no ya que en 27 Kangas sufrí mucho para llegar a meta debido a las molestias en la rodilla.


Sobre las 4 de la tarde llego a la estación, vengo acompañado de mi hija, mi pareja y mi madre ( deben de estar de las carreras hasta los…) subo a por el dorsal y en la bolsa ná… panfletos y una braga.
Mientras espero por la salida estoy con mi hija jugando un rato mientras también me pruebo los crampones, cosa que desconocía hasta ahora los cuales resultaron muy efectivos ( gracias a quien me dijo que los había en amazon por 13 euros).
Vi a un grupo de cumbreros y me acerqué  a saludar, eran Cristian, Abel, Pamela y Maria. Me sacaron alguna foto con Cristian.
A las 16.50 ya nos llamaron para ponernos en la salida después de pasar un control de material obligatorio ya que las condiciones metereológicas se estaban poniendo feas, exigían cortavientos, crampones y frontal.

Ya a las 17.00 empezaba la carrera me puse cerca de Cristian a ver si podía seguir su ritmo. El primer tramo era fácil era llano pero la nieve estaba muy blanda lo que creo nos exigia más para correr. Después empezó ya la subida por les patines y El Tubo donde sentía que podía apretar un poco pero por si acaso no pagarlo después preferí reservar además una zona tenia problemas y resbalaba mucho debido al porcentaje de inclinación debía ser muy alto y llegamos al Cuitu Negro donde había mucha niebla y por momentos parecía iba nevar.

Tocaba bajada donde me costaba seguir el ritmo ya de Cristian, creo unos bastones me hubieran dado más seguridad para bajar. Empezamos a subir por la arandanera. Ahí había perdío contacto con Cristian se me habían metido 2 entre nostros y apreté un poco en la subida hasta ponerme con él otra vez. Accedimos al Vallón zona por la que bajemos hasta la estación para dar comienzo a la última subida por La Hoya, al principio la subida estaba el avitualliento y los cumbreros animando ahí volví a pasarlo mal ya que otra vez se me escapa Cristian claro al ver la afición animose jeje. Pero bueno pude volver ponerme a su lado y ya desde ahí subimos juntos e hicimos la última bajada y entremos juntos en meta con un crono de 1,13.

Acabé contento una experiencia nueva en este mundo del trail además de no haber tenido molestias en las rodillas.

martes, 22 de marzo de 2016

Alto Sil 2016 por Rafael Peralta


Tras cuatro meses en barbecho, y aunque siguiendo muy ligado al trail, en este caso desde el otro lado de la barrera, llegó el momento de volver a colocarse un dorsal al pecho para afrontar mi tercera participación en el Trail Alto Sil, con un incentivo psicológico especial, ya que en la edición de 2014 estando inscrito decidí no ir y fue ahí donde comenzó mi largo  sedentarismo deportivo hasta retomarlo después de más de un año.

Como la mayoría de las carreras de Trail, esta comenzó con un viaje en coche, acompañado por mi pareja, esta vez  durmiendo en un colchón y no en el suelo del salón de actos de Santa Cruz del Sil como en anteriores ocasiones, será que con la edad me estoy volviendo más sibarita.

Al llegar mi primera sensación fue el cambio desde 2013 a esta edición,  aunque se sigue intentado mantener de cierta manera la “familiaridad y sencillez”  es casi más postureo que otra cosa, carteles de “Dorsales” escritos a mano sobre un cartón al lado de Stands de ventas de material deportivo de última generación y carísimos sistemas de cámaras para el seguimiento de la carrera en directo vía internet. Es como cuando vas a un bar “moderno” que decoran con palets, bobinas y sillas que ni eran modernas en la época de nuestros abuelos pero te sirven sofisticados Gyn Tonics  de 8€.



Recogí mi dorsal junto al “tosco” sistema de cronometraje, una tarjeta amarrada a la muñeca, y unos particulares regalos, una camiseta idéntica a otras ediciones pero de otro color y con más publicidad, en mi caso de talla S de Woman  (un poco culpa mía por no comprobarlo en el momento),  un pastillero, que  no sé si me llega 10 años tarde o 30 pronto, y que conste que mi cría se lo pasa pipa abriéndolo y cerrando, unos cordones y dos zumos de estos de niños con pajita y todo que caducan en menos de una semana.

Que conste que soy el primero en criticar que la bolsa de corredor encarecen las carreras y esa guerra de quien da más es totalmente  perjudicial para los organizadores, pero… Un pastillero 

 Deduzco que el tema fue a ver que me dan… y ya está, pero  mil opciones baratas y personalizadas para ofrecer antes que un pastillero, una mera anécdota pues cuando estoy en carrera bastante poco me importa la bolsa de corredor pero me llamo la atención y más en una carrera con esta fama.
Tras una excelente noche de cortos y tapas por Ponferrada muy bien acompañado tomé rumbo en solitario  hacia Santa Cruz, aun no soy capaz de engañar tanto a Lorena como para que se levante a las siete de la mañana para verme correr.

Como otras veces, un gran detalle de la organización el ofrecernos un desayuno en la plaza a los corredores, tome una manzanilla para intentar reposar un poco el estomago, que entre la noche anterior de degustación gastronómica del Bierzo y  los propios nervios no conseguía asentarme.


Momento previos a la salida (fuente JM Menendez)



Tras el ritual  de fotos con los compañeros de equipo (una pena que estuviéramos tan pocos pero esto de que la primera carrera sea al inscribirse es lo que tiene). Entré muy tarde al cajón de salida, apenas 5 minutos de que dieran la salida, muchísima participación como ya es habitual en todas las carreras de Trail, no me gusta salir tan atrás pero el que no espabila es lo que le queda.

Los primeros metros muy lentos, la salida cuesta arriba y desde donde yo había comenzado  ya muchos corredores usaban los bastones para avanzar que hacía aun más complicado abrirse camino para adelantar, cuando el terreno me lo permitió comencé a ganar posiciones. Hice una subida muy cómoda, me encontraba muy bien pero como siempre una mosca detrás de la oreja que me hacía pensar que en unos kilómetros esa fuerza mermaría y me convertiría en un cadáver andante como en numerosas ocasiones me ha ocurrido en este deporte.

Primera subida dura (fuente S@maur)

La primera bajada, tal vez por falta de confianza, o por falta de un par de…. buenas suelas, perdí  tiempo y posiciones, no me sentía seguro, suspiré de alivio cuando el terreno allano y más cuando volvimos a tomar altura.
Según transcurrían los kilómetros me sentía más confiado, esa sensación mental de que en cualquier momento podría romper se me pasaba según veía como adelantaba posiciones de corredores que hasta hace bien poco ya no les veía ni la estela en las carreras.

La llegada a Páramo, después de una larga pateada de hormigón, fue como siempre un lujo, muchísima gente animando, que además al ir cerca de la guerra entre la tercera y cuarta posición de la categoría femenina siempre se oía más ánimos, vale que no eran para mí, pero me animaba igual, por momentos me decía a mi mismo… venga Katy, luego ya me di cuenta que yo no me llamo Katy (corredora local con la que me cruce muchas veces en el  recorrido y todos conocían).

Con ánimos o sin ellos llegué a larga subida hacia la Campona, la verdad que exceptuando los dos últimos kilómetros de nieve que me resulto muy tedioso seguir el trenecito de corredores que seguíamos la huella ya marcada ( no me gusta nada ese terreno), disfrute un montón, no perdía posiciones como suelo hacer ya a esas alturas de carrera, y sabía que desde el kilómetro 17 en adelante prácticamente la carrera estaba hecha.

La bajada hacia Primout la disfrute como un enano, había mucha menos nieve que otros años que casi hasta la llegada al pueblo se pisaba sobre blanco, de nuevo también mucha animación por esa zona.
Los siguientes kilómetros a la vera y por el río me pasaron muy rápido, casi  a ritmos de carrera de atletismo, me encontraba bien, el terreno era bueno y el clima acompañaba, que más se podía pedir.

Parte llana del recorrido (fuente C.Corujo)

Comenzamos a subir el famoso Pico Negro, la típica sorpresa de  final de carrera que nos regalan los organizadores cuando más cansado está uno, fue para mí  una de las subidas más duras, más que por la propia subida por el estado que se llega a ese punto, no pude evitar aprovechar la orografía del terreno para mirar por el retrovisor y ver si algún compañero de equipo me seguía de cerca, y sinceramente no para esperarle si no para acelerar más.
Una vez coronado el Pico Negro, otras largas y rápidas pistas de sube y bajas, que continuamente nos cruzamos con el río y así poder llegar con los pies limpios a meta.

Los últimos metros creo que cambiaron el recorrido ya que yo recuerdo llegar a meta cuesta abajo y ahora era una subida, y como siempre intento hacer acabé echando todo lo que me quedaba. Tiempo final 3h 57 minutos, rompiendo la barrear psicológica de las 4h que no se porque mucha gente se marcaba, yo sinceramente en ningún momento de la carrera era consciente del tiempo que llevaba, ya que en mi caso el saberlo no me hace favor si no al revés.

Llegando a Meta (fuente Luis Lastra)
Respecto a la carrera, técnicamente perfecto marcaje, puede gustar más o menos el recorrido, pero es casi imposible perderse, números avituallamientos lo que me permitió correr sin mochila de hidratación (me encanta correr sin mochila), si algo que poner un “PERO”, es el tema de las duchas, que aunque se intentó mejorar con el sistema de duchas móviles para no tener que desplazarse en coche, creo que había terreno suficiente para haber puesto dos vestuarios uno para hombres y otro para mujeres, o en todo caso dar la opción como otros años de poder ducharse en un polideportivo o como antaño en los vestuarios de la Mina.

Y respecto a mi, mejoré mi última participación, además conseguí acabar con ganas de más, de más kilómetros de mas competición, sin los percances comunes en mi de tobillos torcidos y media carrera de calambres, solo las típicas agujetas del Lunes y la sensación de que por fin puedo decir que vuelvo a disfrutar compitiendo...

Por Rafael Peralta




martes, 26 de enero de 2016

Combinada de Langreo por Mario

El día prometía, aunque la mañana estaba fresca daba buena temperatura y el sol ya empezaba a despuntar así que me fui en busca de mi amigo y compañero del equipo cumbre Beni Tejón Fernandez y juntos nos dirigimos a las cercanías del campo la carrera donde estaba situada la salida. 
Mucha gente ya por allí a esas horas, enseguida llegaron kike y Fernando compañeros de equipo a animar. Éntre recoger el dorsal y preparar la bici casi no me da tiempo a calentar. 
Al poco ya suena la voz de Victor Olmedo para dar la salida que junto con línea de meta fueron los responsables de llevar esta prueba adelante, por cierto aprovecho para felicitaros, gran labor Victor. 
Salida lanzada, a Beni ya ni lo veo yo les pates como piedres, primera de 3 vueltas de carrera a pie, la gente animando entre ellos Juan Antonio Cabezas Marcos, gran amigo. Segunda vuelta algo mejor y la tercera cuando ya iba cogiendo el ritmo tenemos que empezar con la bici, yo hacia tanto que no andaba en bici q no encontraba ni los pedales, pero bueno poco a poco me empiezo a encontrar a gusto y adelanto algo de gente. Tomo el gel q llevaba y empiezo a rodar por la zona más técnica, donde alcanzo a mi amigo Beni, me pide agua pues se le olvidó llenar el bidón, se la doy y arranco pues me encuentro bien. 

Pensaba que iba a ver más barro pero estaba bastante ciclabe. Cuando ya voy a empezar la segunda vuelta se me empiezan a cargar los femorales, aflojo un poco hasta q el gel hace su efecto, cuando llego a meta ya había entrado bastante gente pero contento de haber finalizado sin ningún percance. Al rato entrada de mi compañero Beni que consigue un segundo puesto en su categoría, grande Beni. 
Carrera finalizada con muy buen sabor de boca y para colmo me tocaron unas mallas jejeje. Por cierto Lolo aquí tampoco había bar pero si cerveza fría.

lunes, 4 de enero de 2016

III San Silvestre de Nembra por Abel Barbeiro

Para finalizar el año 2015, parte del equipo de trail Cumbre Llangreu, nos fuimos a la localidad Allerana de Nembra, para disfrutar y despedir el año de la manera que más nos gusta. Correr la III San Silvestre Trail de Nembra.

Para mí, era mi primera carrera, nunca antes me había puesto un dorsal para disputar una prueba, tanto de asfalto como por el monte. Desde hace tiempo, sigo bastante este deporte hasta tal punto que mi interior me decía que tenía que probarlo…después de hablar con gente que se dedica a ello ya desde hace años e informarme sobre el tema, lo que surgió en mi fue aún más motivación y ganas.  Aquí me encuentro, dentro de un grupo, bueno, un grupo no una familia que me acogió como si nos conociéramos y llevara en este mundo toda la vida, lo que agradezco inmensamente.


Después de unos meses tomándome esto mucho más enserio, entrenando y demás…me pongo como meta el III trail Castañeru Montes pero las ganas me pueden y me voy con el grupo a despedir el año a Nembra. Con algún nervio que otro (no lo voy a negar) para allá vamos. Empieza a llegar la gente y conozco en persona a mas compañeros del grupo, un placer chavales. La tarde no defraudo, la carrera tampoco, tanto el sitio como el recorrido…una pasada, muy buen ambiente pero sobre todo lo pasamos como los indios que ye de lo que se trata, sin duda alguna será la primera de muchas.
Para finalizar el día brindamos todos juntos y con Cumbrín, nuestra mascota que no podía acabar esto y no nombrarla. No quiero extenderme mucho más ya que no acostumbro a hacer muchas crónicas y para ser la primera, que sea medianamente decente jejeje.


Comienza un nuevo año, nuevos retos para cada uno de nosotros, una manera de demostrarnos a nosotros mismos que podemos con lo que nos echen!!! Que grande este deporte…y que grande este grupo que formamos. Se dice que el amarillo…está muy de moda!!


domingo, 22 de noviembre de 2015

Presentación del grupo de montaña y equipo de trail Cumbre: ¡reserva el 30 de noviembre!

El próximo lunes 30 de noviembre a partir de las 18:30 en el Café Scala 9 (c/La Teyerona, nº2, La Felguera, Langeo) tendrá lugar la presentación del grupo de montaña y equipo de trail Cumbre.

El evento se celebrará según el programa que presentamos a continuación:

18:30
Apertura de puertas Nuestra mascota “Cumbrín” dará la bienvenida y se sacará fotos con los niños que se acerquen a visitarnos, además de regalar globos y caramelos Apertura del stand de “merchandising solidario” del Club a favor de la ONG “Ningún niño sin cenar”
19:00
Bienvenida y presentación de la velada a cargo de Enrique Saavedra (vicepresidente)
19:10
Conferencia: “Preparación física para el trail a través del entrenamiento funcional” impartida por Óscar Pérez Morales, Entrenador nacional de atletismo, Preparador físico de deportes de fondo y ultrafondo y Máster en alto rendimiento deportivo
19:40
Presentación del G.M. Cumbre Llangréu Balance de este año, nuevo equipo de trail y objetivos para 2016, por Alejandro Lavedán
20:00
Entrega de los premios “Cumbre 2015” realizada por Rafael Peralta (secretario)
20:10
Conferencia: “Alimentación días previos a la competición, durante y después” impartida por Jara Fernández Rodríguez, Técnico superior en dietética
20:40
Cierre de la presentación por Iván Bretón (presidente)
20:45
Pincheo
Durante todo el evento se sortearán sesiones de entrenamiento personal, tarjetas de regalo, merchandising del Club, etc.
También se podrá disfrutar de una exposición fotográfica sobre carreras de montaña a cargo de Gilberto Tomás Martín.

Carácter solidario

El evento tendrá un marcado carácter solidario a favor de la ONG Ningún niño sin cenar. En esta línea se realizarán las siguientes actividades:
  • Exposición fotográfica: se llevará a cabo una exposición fotográfica sobre carreras de trail, cuyas fotos se podrán adquirir para colaborar con la ONG.
  • Recogida de alimentos: con cada donación realizada se entregará un número para los sorteos a celebrar posteriormente.
  • Venta de merchandising solidario de Cumbre: seguiremos teniendo a disposición de todos aquellos que lo deseen las chapas (1€), los imanes (1€) y las camisetas (7€).

Sorteos

A lo largo del evento se irán celebrando varios sorteos de material donado por nuestros colaboradores, como:
  • 2 camisetas primera capa Joma para mujer y 1 camiseta primera capa Lurbel para hombre, donadas por AFuego Solorunners
  • 2 dorsales donados por la organización para la III Carrera Castañeru Montés a disputar en Sobrescobio (Parque Natural de Redes) el 10 de enero de 2016
  • Caja de geles Energy Gel donada por Café Scala 9
  • Caja de Barritas Energéticas donada por Café Scala 9
  • Vale sesión de Presoterapia  en Body-Vel
  • Vale sesión de Fotodepilación en Body-Vel
  • 1 Camiseta de cerveza la Coruxera
  • 1 Sesión de Fisioterapia en Primun non Nocere Clínica de Fisioterapia
  • 2 Camisetas técnicas de GM Cumbre Llangreu
  • Varios regalos donados por la Caja Rural de Asturias
  • Vale por un cambio de aceite y filtro donado por Carrocerías Osuna
  • Una mochila de trail Grivel Mountain Comp de 5 litros donada por Decoraciones Peralta
  • Un dorsal donado por la organización para la la carrera Trail Afuega'l Pitu a disputarse el 24 de enero de 2016

Patrocina

Los que hacen esto posible:








Colaboran

Además, para este evento nos han ayudado también:





martes, 27 de octubre de 2015

Trail de Peñamayor (Nava) 2015 por Rober

Con el objetivo de desquitarme un poco de mi participación en la Sobrescobio Redes Trail y convencido de que sería posible por su menor dificultad (debido a su desnivel y distancia inferiores) me inscribo a última hora para esta prueba. Desde el principio me mentalizo no para rendir a mi máximo potencial sino simplemente para acabar lo más entero posible, y si puede ser, corriendo. Mi mantra en esta ocasión es michinea, un chiste familiar que me sacará una sonrisa cada vez que me acuerde a lo largo de todo el recorrido.
La primera parte no tiene mucho que contar, asfalto hasta las piscinas, pista a Piloñeta sin grandes pendientes y en la bajada a Fuensanta algún tramo de barro, posterior subida hasta el primer avituallamiento (que se salta casi todo el mundo) y aquí se entra en un tramo que ya resulta más interesante, paralelo a un bonito río, con sus molinos y circulando por la conducción de agua de uno de ellos.
Al principio sobran fuerzas hasta para bromear con Víctor, con quien hago la primera parte del recorrido

Al poco de superar este sector, donde puede ser importante que el ritmo no se te vaya de las manos, comienza la subida gorda del día, que al principio es un sendero de barro y peñas y en su final consiste en un "lo que surja" de tubería (canalización del agua de Los Arrudos a Gijón), peña, camino... Casi todo este tramo lo hago a rueda de un chico que me parece que lleva un ritmo muy bueno para mi. Al coronar se sigue la canalización del agua en llano y veo que ya hay gente bajando de la cima de Peñamayor (¡qué cabrones! jajaja).
Al poco llego al avituallamiento y a toda prisa como algo de fruta, reposto sales (que echo en el agua que ya llevo) y cojo un gel "por si acaso". Arranco detrás de una pareja de verde y hago el siguiente tramo bastante rápido. Se trata nuevamente de seguir la conducción del agua que, si bien tiene una pendiente casi inapreciable no es un sendero cómodo para correr y requiere ir un poco atento para no tener sustos.
En un punto del camino empiezo a sentir jadeos en la parte alta por mi izquierda, así que sospecho que empieza la subida a Peñamayor. Y efectivamente así es. Michinea :) La subida tiene tres partes: una primera por un estrecho sendero bastante llevadera hasta una collada, otra más rocosa e incómoda y la remontada final por una ladera de hierba. En general me va bien en la subida, yendo en un pequeño grupo todo el rato, con algún chiste pero a ritmo vivo.
Coronamos y, tras una pequeña transición poco empinada, empieza la bajada de verdad. La gente de la organización nos advierte que está muy mal, que tengamos cuidado, así que decido bajar tanteando. El chico de delante se cae y se hace bastante daño. Paro, le pregunto si va todo bien y, aunque se ve que el golpe ha sido fuerte (probablemente en el muslo contra una roca, por lo que pude ver) parece que todo va bien. Me dice que siga y le obedezco. Al poco rato, en un tramo muy embarrado me voy yo al suelo, por suerte sin ninguna consecuencia. El chico que en ese momento iba delante se da la vuelta y me pregunta si estoy bien. "¡Sí! ¡Sigue!".
En poco tiempo desembocamos en el collado donde está el control de paso y, por fin, un poco de pista relajante hacia Les Praeres. Sin embargo, experiencias recientes me han demostrado que estos tramos de hormigón pueden ser muy resbaladizos si están mojados (como era el caso) y ya empezaba a notar que las fuerzas no estaban precisamente al 100%, por lo que bajé a un ritmo cómodo. En mitad de la bajada, desde detrás sentí unos alaridos como probablemente no habré sentido otros en mi vida. De hecho paré unos segundos a mirar pero no vi nada y enseguida continué. En las duchas me enteraría de que alguien se había roto un brazo y otra persona la cadera, así que supongo que alguno de los dos sería el pobre (la voz era de hombre). Ojalá se recuperen pronto ambos.
Poco después llegué a Les Praeres y asalté el avituallamiento (que para eso están :D). Sin perder mucho tiempo continué hacia la Varallonga, al pie de la cual me encontré al chico que bajaba delante de mi en el Pienzu cuando me caí y que aprovecho para saludar. Me dice que está haciendo el circuito completo y que está muy cansado, que le vale con acabar. En la subida al pico me da un toque (cómo no) el cuádriceps derecho, ligero, pero decido subir más despacio. El recuerdo de Sobrescobio está muy reciente... ¡Michinea!
Al coronar el pico, la chica que va delante de mi le entrega los bastones a una amiga. Detalle feo por su parte (para mi gusto), aunque parece que el reglamento no prohíbe ese tipo de ayudas.
La bajada de La Varallonga es bastante técnica hasta el mismo Mayáu Pastor, donde una pequeña subida nos conduce al descenso por las herraduras que finaliza en las Foces del Río Pendón, tramo muy favorable para correr sobre el perfil pero no tanto en la realidad: la superficie, compuesta de piedras de tamaño medio, impide llevar un paso regular. Por lo menos la pendiente es favorable y eso ayuda.
Aquí ya se ve que no voy tan fino :)

Al terminar las Foces llegamos al último avituallamiento, donde paro a coger un poco de agua y sigo trotando hacia Fuensanta sin grandes alardes por tramos de hormigón bastante empinados.
En Fuensanta empiezo a pensar que lo puedo conseguir solventemente. Hago la subida a Piloñeta a bastante buen ritmo y el posterior pisteo bastante relajado hasta que veo por fin las piscinas. Bajo el tramo de las mismas a la carretera general y se me pinta una sonrisa en la cara. ¡Lo voy a conseguir sin arrastrarme! El ritmo va creciendo y la sonrisa, lejos de desaparecer hasta crece. Todo el mundo que va a la ducha me anima, e incluso uno me dice que "no se puede llegar sonriendo tanto".
En la penúltima recta me ve María y me grita. ¡Vamos! Más adelante mis compañeros de Cumbre me animan también a tope: ¡ese espíritu cumbrero! Subo la recta de meta, choco la mano con el speaker y disfruto un rato de la satisfacción de haber logrado mi objetivo, mientras comento la jugada con María y mis compañeros.
Para finalizar decir que, me pareció una carrera bien organizada en líneas generales, con un buen marcado, un circuito bastante variado y lógico (también técnico y resbaladizo), unos avituallamientos buenos y, en general, una atención al corredor buena.
También un agradecimiento para los fotógrafos, que sin su trabajo al final sólo nos quedaría un recuerdo. Las fotos de este artículo son de Capitán Pola y Tano. ¡Gracias chicos!